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Reflexiones y Silencios

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La razón no puede comprender el despertar de la conciencia

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Monday, 14 de April de 2008

El derecho de ser hipócrita



Muy mala imagen tienen en nuestra sociedad los llamados hipócritas, yo mismo soy portador de tan despreciada flor, y lo admito, lo soy. Yo hablo, reflexiono y escribo sobre cosas que me superan, que si la sabiduría, la belleza, el amor, la psicología humana, Nietzsche, los ideales, la trascendencia, el ser, Dios… Y claro, uno es humano, y a veces muy humano, con lo cual vivir a la altura de tan altas miras es poco menos que imposible, por eso se puede asegurar que digo una cosa y hago otra, que soy un hipócrita, en pocas palabras. Y en este post me propongo defender el derecho a serlo. 

 “Dime de qué hablas y  te diré de lo que careces” dicho popular español (y de otros lugares seguramente) muy acertado. Pero ¿acaso hay otra manera, otro proceso? Creo que primero nos damos cuenta de algo, puede ser una injusticia o una errónea manera de proceder, luego reflexionamos sobre ello haciéndolo consciente, lo comentamos también hablando o escribiendo, y más tarde, pero bastante más tarde, eso modifica las inercias de las costumbres, las conexiones neuronales, las actitudes inconscientes, etc., etc. Y entonces, sólo entonces, nos acercamos a lo que hemos descubierto y creemos que debería ser en nosotros. Pero hasta que ese proceso llega, por el camino, seremos unos hipócritas ¿no?  

Me pregunto si hay otra vía, y sí, la hay, pero sufre similares mismas consecuencias. Me refiero a la imitación de moldes, y es que cuando uno no sabe muy bien quién es, al menos en algunos aspectos de la vida, entonces prueba a copiar modelos que le son atractivos aunque ajenos (por ejemplo ideas de moda), las saborea y mastica hasta que por fin hace un natural proceso de asimilación y evacuación de lo inservible bien conocido de todos. Sin embargo, en ese largo proceso, uno ha ido mostrando a los demás toda una gama de imágenes de sí mismo un tanto contradictorias. Y volvemos a lo mismo, es fácil, muy fácil, en esa situación, etiquetar a alguien de hipócrita.  

También me pregunto si me perdonarán aquellos a quienes hice daño, o defraudé, en el largo camino que va desde mi toma de conciencia hasta una aceptable asimilación. En mi defensa diré que tengo buen fondo, que soy “buena gente”, y que el signo zodiacal que al parece me rige, sagitario, es así, medio bestia, medio humano, pero siempre con su arco al cielo apuntando, las saetas de sus inquietudes.

www.blascubells.com

Por: Blas Cubells Villalba | Psicología | Comentarios (5) | Referencias (0)

Monday, 07 de April de 2008

Dos hogares y un corazón “partío”

Corazón partío

Solemos pensar, o eso me parece, que aquellos que vienen a nuestro país en busca de un mejor futuro, son personas que rompen sus lazos con su anterior vida en el país que los vio nacer, o al menos que lo hacen en una gran medida, pero nada más lejos de la verdad.



Olvidamos que sus raíces suelen ser profundas, muy fuertes, y es lo natural, por lo tanto, son gente que inevitablemente tienen el corazón “partío” (permítaseme adjetivar de esta guisa). Un trozo lo tienen en su tierra natal, y sigue vivo en los recuerdos, en la complicidad con los paisanos que también están aquí, en las llamadas internacionales desde esos locutorios que crecen como setas, en las horas que pasan “chateando” con los que allí quedaron, en los objetos típicos traídos a escondidas, ya sean masticables, bebibles espiritosos o cualquier cosa cargada de amor patrio.

Su otra mitad, que a veces es un tercio, permanece aquí, en España, en esta variopinta piel de toro no bien avenida del todo (y disculpen por la rima fácil), con su nueva casa, o pisito, o cuarto, o cuartucho… también el nuevo barrio alimenta esa parte de corazón, y el trabajo que encuentran, y las amistades que hacen con nosotros, los de aquí.

Así pues, estamos ante personas con dos hogares, y todo lo que eso significa de nostalgia, esperanza, recuerdos, miradas vidriosas… Y puede ser que, por la puerta de ese músculo enternecido, absorbido por una de tantas sístoles, te veas invitado a su mundo, a su casa, a tomar algo propio de su país. Y si eso sucede, no nos extrañemos de que en medio de tan exótico ágape, te muestren un enorme calendario con la foto de una hermosa ciudad costera, y te señalen con orgullo y alegría el lugar donde viven… ¡al otro lado del Atlántico!

Y es que éste, el de aquí, sólo es su segundo hogar, pero en realidad viven allí, es así, soy testigo emocionado. Y tanto es así que entre ellos se buscan, y se ayudan, y hacen patria lejos de su patria. Ese primer amor terruño impide que sea de otra manera, ni buscan que sea de otra, ni maldita la falta que les hace.

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Por: Blas Cubells Villalba | Reflexiones | Comentarios (3) | Referencias (0)

Monday, 31 de March de 2008

De mudanzas

Aves migratorias
Me voy de mi anterior blog por problemas con el alojamiento.



Pues sí, después de muchas, muchísimas oportunidades, abandono "librodearena.com", el sistema de blogs montado por La Casa del Libro de Madrid, demasiados errores 500, mucha lentitud en las horas punta, y todo pese a que me gusta mucho como está hecho, y los amigos que allí tengo.

Así pues, estoy de mudanzas, iré trasladando aquí los mejores artículos, mis más queridas reflexiones, haré de esta bitácora mi nuevo nido, si es de gorrión o águila, eso ya lo veremos.

 www.blascubells.com

 

Por: Blas Cubells Villalba | General | Comentarios (4) | Referencias (0)

Friday, 06 de July de 2007

Miedo a fluir

Montañas Nevadas reflejadas en un lago



Ante los vaivenes de la mente y los estragos del olvido, solemos aferrarnos a los pensamientos, a las ideas. Y en el caso del escritor (me incluyo entre ellos) tememos dejar pasar una frase, un hallazgo, una genialidad… Por eso apuntamos o grabamos rápidamente cualquier “luz” que se nos venga encima.

Tenemos miedo a fluir, a confiar en una mente que se nos muestra inestable, cuando en realidad podría ser más estable de lo que imaginamos, eso sí, siempre que aprendamos a estar tranquilos y en paz con nosotros mismos.

Quizá eso sería un grado más en nuestro crecimiento como personas. Se trataría de una nueva generosidad, o una nueva libertad, la de no necesitar aferrarse a las ideas como si fueran bastones donde apoyarnos, donde sentirnos seguros.

Tendríamos que reconocer como algo real que las ideas están ahí, y seguirán estando…

www.blascubells.com

 

Por: Blas Cubells Villalba | Reflexiones | Comentarios (0) | Referencias (0)

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